miércoles, 1 de diciembre de 2010

Diez fobias y un chuletón


I - No me gusta la adulación, sí que me gustan los chuletones, con hueso a ser posible y bastante crudos, casi vuelta y vuelta, sin embargo los chuletones no los cato por mucho que me pasen la mano por el lomo, creo que a este paso el número de chuletones que voy a comer cuando el número de adulaciones sea infinito tiende a cero.

II - No me gusta que fuerzas malignas se disputen los mis despojos como si a mí no me fuera nada en ello. No me gusta ser un vendido como si fuera la guarnición de un chuletón que después de morderlo un poco van a tirar al perro del cocinero. No me gusta no tener voluntad propia y sonreír por ello.

III - No me gustan los remilgos, ni las formas, ni hacer teatro, ni el paripé, ni el peloteo. A pesar de ello me podéis llamar garganta profunda. Y me han felicitado por la felación, creo que si sigo así algún día seré digno de comer chuletón acompañado de un chupito de orujo para mejorar la digestión y quitarme el mal sabor de boca y hasta algún pelo.

IV - No me gustan los arquitectos, como a cualquier ingeniero, los desprecian, es algo genético, como los franceses desprecian a los españoles, como los españoles desprecian a los portugueses, aunque escribirlo no sea políticamente correcto. Curiosamente nadie desprecia a un chuletón, salvo que te alimentes únicamente de brotes de soja y hojas de berro.

V - No me gustan las chicas a las que su jefe llama Catalina en lugar de por su nombre y no tienen valor de corregirlo. No me gustan las Catalinas que se montan en el asiento trasero de un Jaguar poniendo cara de novicia a punto de cruzar los alpes y consumar el pecado con don Serio. Sobre todo si se comen mi chuletón y son arquitectas.

VI - No me gustan los gargantas profundas que venden motos a clientes que solo han venido a comerse el chuletón. No me gusta que luego le digan a mi jefe que la chupo muy bien (con perdón) mientras que con sus afilados cuchillos cortan tiernas lonchas de carne a cientos de metros de mi tupper frío y reseco.

VII - No me gusta que mis jefes me recuerden que el lenocinio es parte de mi aprendizaje laboral. No me gusta entenderlo y asumirlo. No me gusta admitir que vendo mi alma por un chuletón virtual. No me gusta vender mi dignidad por un sueldo. No me gusta sentirme como una meretriz sin cobrar a la altura de los méritos.

VIII - No me gusta ser pobre y no poder comprar mis propios chuletones prostituyéndome si hace falta en el intento. No me gusta que la gente sepa que soy pobre y que se me puede comprar. No me gusta que se me note. No me gusta que los colores tengan miles de nombres y texturas y que una diseñadora de interiores austriaca piense que eso es más importante que el fondo de lo que he hecho.

IX - No me gusta estar a dieta, prefiero el chuletón a la pescadilla, el ribera al agua mineral, la tarta de manzana a la fruta. No me gusta tener lujos más caros que mis ideales, tan caros que me obligan a renunciar a ellos diciendo que el negro antracita es ideal y hablando de la luz, el volumen y todos sus muertos.

X - No me gusta este post. No me gusta pensar que últimamente me gusto muy poco, que escribo cada vez peor y que me cuesta mirarme en el espejo. No me gusta no saber que es un puto Passpartout y que mi chuletón pueda depender de ello.

11 comentarios:

El niño desgraciaíto dijo...

Muy bueno, y el título es buenísimo

molinos dijo...

Passpartout es lo que queda entre el cuadro y el marco..puede ser de cartón o de tela..

"escribo cada vez peor"...anda que te daba yo..

El niño desgraciaíto dijo...

Yo escribí un post sobre el paspartout, ese gran desconocido.

Juanjo ML dijo...

Sí ND, y me salvó la vida, el señor cliente tuvo los santos huevos de decirme que quiere poner un Passpartout en mis pantallas con unas fotos enmarcadas a juego... Y me quedé sin chuletón. No sé como luego tengo moral de venir al trabajo sonriendo... porque pregúntale a Annie que media hora del café les he dado, he visto lágrimas en los ojos de alguno, si sigo así dejo el curro y me paso al club de la comedia, que es lo mismo que esto pero en plan profesional y cobrando.

moli, que yo a ti te he leído decir lo mismo, que siempre crees que los post de antes eran mejores. Pero de verdad, me pongo delante del teclado y me siento como un Tarzán dislexico. Pero agradezco el apoyo,de verdad :)

Anniehall dijo...

Doy fe de que has venido de muy buen humor pero no entiendo nada de los chuletones y tus problemas con las arquitectas ¿de interiores?

Juanjo ML dijo...

¿No conoces a mi amiga la arquitecta? ¡Lo que te estás perdiendo! Ya te contaré, ya...

Explorador dijo...

Me gustan casi todas las reflexiones, especialmente la VII y la expresión "los mis despojos", en el pueblo de mis abuelos aún se habla así, me hace gracia. Y no me gusta la X, ni de coña pienses eso. Saludos :)

Juanjo ML dijo...

Explorador, uno tiene sus días al escribir y seguramente es lo que sentía en ese momento. Creo que me tengo que dedicar más a la ficción y menos a darme latigazos. Un abrazo.

el chico de la consuelo dijo...

Me he tronchao con esta entrada...ta mu bien!!!

soy nuevo...vengo de google que he puesto "chuletón" "felación" "passpartout" y me ha llevado aqui...

nooo!!! es broma, me apunto de rebote de los anijoles y de peter.

PS-. he visto tu música y he cerrado rapidamente al ver a Bunbury porque acabo de merendar, pero el resto tenía buena pinta...

el chico de la consuelo dijo...

Pues lo habia puesto en cachondeo pero es verdad, si pones chuleton felacion passpartout te lleva guguel a esta entrada!!!
juaaaa!!!

Juanjo ML dijo...

Los caminos del Google son inescrutables...

A ver, yo no soporto a Bunbury, de hecho me parece un ser bastante repugnante, esto es una opinión sin mucha base porque no nos hemos ido nunca junto de cañas, pero con el tiempo y terapia he conseguido aceptar que los Héroes tenían media docena de canciones cojonudas.